sábado, 9 de marzo de 2013

El abismo



Su mente nublada, no vio negro, ni rojo, o el paisaje que le rodeaba. No vio a donde lo llevó sus pies. Se encontraba en el abismo. Si, cincuenta metros abajo a plomo. Tampoco no sabía que se encontraba en ese lugar, ni que hacía ahí, estaba al filo. La decisión que tomo, no tenía por qué retroceder. Lo tomo y cumplió con lo que él se había dicho. “quiero morir” salto.  En ese momento su mente abrió y le hizo ver la realidad. Quería volver antes del abismo, y lo que estaba haciendo era una locura. Tarde fue su reacción al final del abismo le esperaba, un suelo sólido y duro, donde su cuerpo era un simple papel. Termino sus huesos añicos, y él se fue  llevando la verdad, porque fue al abismo.

viernes, 8 de marzo de 2013

Buena salud


Hoy día que llevo mal; en el pie izquierdo, hace llevar en el viaje del recuerdo ¿cuantas veces estuve y estoy siendo atendido por médicos y enfermera? A decir verdad mi vida hasta este momento que me acompaña; siempre he sido presa de algún mal. Tal es que, tal vez a mi padres he llevado a la quiebra, soy el único hijo que le pone en aprietos, económicamente; pues de la pobreza que teníamos llegando a ser más pobres (eso no le impidió que mi padre siguiera luchando por mi) pues no quiso que uno de sus hijos muriera tan joven. Lo digo esto porque no quiso que le amputara mi pierna izquierda. No vasto con una sola enfermedad a mi cuerpo, desde el primero hasta el segundo, vino más y no sé cuántos más vienen.

A los cinco años una extraña enfermedad, ha hecho presencia en mi cuerpo, un extraño prolapso rectal. La verdad a esa edad no podía cagar y desde ahí estuve cagado para toda mi vida. Papa´ como se dedicaba a la crianza de ganado vacuno, haciendo engordar, vendió para que me dan una cura; teníamos que viajar del pueblo a la gran capital. La cual también fue mi primera vez que llegé a esta ciudad horrible, ahora es peor. Pues se iba pasando una transición de un gobierno, catastrófico, a uno más violento. Y que se iba a esperar, había los coches bomba, y dinero que en manos de mi padre era un montón, pero los toros vendidos no alcanzó para nada; vivir en Lima por unos cuantos días era caro. Peor aun cuando a un “Chino” le dio la locura de cambiar la moneda y cambiar la carta magna, el famoso fujishok. Y el montón de billetes se esfumaron de sus manos, quedando vacíos a los pocos días que llegamos a la capital. Se esfumo, y nos quedamos sin nada para poder regresar a casa. Un tío presto dinero. Tenía que regresar al hospital. El dolor me atormentaba, me tortura, pues no podía defecar.

Pues vendió un par de toros más y de regresamos, al hospital del niño, pues ahí encontraron la cura para dicho mal, se hicieron el análisis para una pronta operación, lo cual teníamos que volver dentro de un mes más. Fue largo esos treinta días, cada día, cada semana y el dolor que jodía. Son treinta días; mas tortura, y aguantarse. Llegó ese día, si, por fin, al quirógrafo. El dolor de la operación fue menos, que el dolor que ha acompañado durante cinco meses. Al mes del post operatorio, volví a ser el niño de antes, él travieso y la recompensa: que mi padre me salvo. Obtuve el primer puesto en la primaria. Pero no había acabado la saladera para mí, y por tener la liberta y el de vivir en una infancia sin prohibiciones. Faltando poco para cumplir los seis años y jugueteando en la pequeña represa de riego. Me partí la frente, caí tres metros de altura, y empapado de sangro, mi madre me llevo. Ella con siete meses de gestación, y caminando cuatro kilómetros, hasta llegar a la casa de una enfermera que hacía de médico a la vez , quedando con una cicatriz, lado derecho de mi frente , ocultando con mis cabellos. Hasta ahí la suerte de una buen salud que no la tuve.



jueves, 31 de enero de 2013

UNA LOCURA, UN SER HUMANO



Ya me encontraba como todos los días, abandonado, mi cuerpo no obedecía a las órdenes de mi cerebro, pues iba por caminos, que no encontraba el rumbo, ni la partida; menos a donde quería llegar.

Solo podía comprender lo que hacía. Solo yo. Ya, comencé hablar solo, era normal para mí, hablar; después a ladrar como un perro con rabia; que no lograban entenderme la gente. Si ellos, me miraba con los ojos desconfiado. Solo algunos lograba reconocerlo, no sabía en dónde; sus rostros me recordaba qué en un lugar viví con ellos, pero no sé dónde. Todo es distinto, veía que el clima, el cielo, las calles, se veía diferente .¿En dónde me encuentro’? me logre a preguntar. No encontré la respuesta.

A mis amigos comencé a perder de apoco, dejaron de saludarme, de hablarme. Ya lo perdí, si ya perdí todo, si yo mismo estaba perdido en mí. Olvide; ¿tengo familia? Creo que sí, o no. En los retratos que se encontraba en mi habitación, fotografías; aparecía una mujer mayor y rodeado de unos jóvenes entre ellos yo, supongo que el resto son mis hermanos no lo recuerdo. No recuerdo en verdad nada de ellos.

Era distinto a los días que yo viví, digo así. Porque viví ; otra parte de mi vida, no está. Solo me condeno a no saber nada de mí. Quiero saber porque este cambio, porque este olvido de mi parte. Y los amigos, que creí tener. Porque las miradas extrañas a mi personas, Que mal estoy haciendo; que es lo que tengo. Si cuando voy a un espejo; me veo que estoy mejor que antes, siento que he adquirido una simpatía; no es mucho pero una mejor belleza, alguien se me la dio. Creo que es un préstamo; que en algún momento van a cobrarme, tampoco recuerdo en qué momento se izo ese préstamo de mi belleza.

Nada es verdad, lo que yo estoy pasando. ¿Qué es lo que soy ? Ahora estoy en un lugar , que me han puesto. Guardianes de blancos y un cuarto de paredes blanco.

jueves, 4 de octubre de 2012

ELLA.


No me importa correr doscientas millas
Lo que quiero es llegar a tu lado

No me importan cuántas noches pasan

lo que me interesa es estar juntos

no interesa cuantas estrellas hay en el cielo

lo importante es ver tu risa

no me va a detener la lluvia que cae

lo quiero es solo tu gota de amor



miércoles, 3 de octubre de 2012

La silla


La silla estaba ahí. Quien ingreso fue el de mayor grado, después su subalterno. Dio l orden de que lo trajeran al preso, le hicieron sentar en la silla. Le interrogaron, una hora tras otras, ahí la silla soportando, pues la silla era testigo de la tortura que le daban al prisionero de parte de los uniformados. Tantas horas, terminaron ahorcándole. El cuerpo yacía muerto. La silla está ahí y estará junto al muerto

lunes, 6 de agosto de 2012

Mi abuela Julia y el cigarro

Su señal de la cruz

Y con la fiera del fosforo

Ella se encuentra pues con el humo

Quiere saber que nos espera el mañana



Mastica coca, endulza con tocra

Fuma y aun mantiene la ceniza

Si está intacta

Trata con suavidad

Sus manos sus labios

Ahí se encuentra mi abuela

Esta

Esta

Yo me entrometo

Y masticó junta a ella

Aun él esta encendido

Cigarro mal ahuero



Enciende su cigarro, antes de eso, hace la señal de la cruz, mira al cielo; acompañado de la hoja sagrada de los Incas “ la coca”, pues hay días que está sola, otras con mi mamá, o yo y a masticar . Lo curioso, que cuento es, que al prender su cigarro ella se pone a adivina pues como le va a ir en el día, como esta su familia, si va a mejorar( si uno de nuestro familiares está enfermo), o si en el trabajo nos va a ir bien .

Mi abuela lo aprendió de su madre y mi madre de su madre, y yo no creo, según que me conto ella. El fumar cigarro chacchado de coca, ya se ha hecho un hábito, entre ellas. Todo lo ven en el cigarro, pues hasta yo tengo miedo contarles que voy a hacer al día siguiente. Que al terminar de fumar me van a decir: me va a ir mal, que debo tener cuidado.

¿De qué manera adivina con el cigarro la abuela?, después de la señal de la cruz, enciende su cigarro (esto lo realizaba con los cigarros incas, los que no tenía filtros, ahora ya no. Los que hay en el mercado es horrible y no es hecho en él Perú) comienza a fumar; si el cigarro al inicio empieza la florecer, y entre sus manos y sus labios estrecha al cigarro, pues desliza con suma suavidad. Y con el debido cuidado, trata de no hacer caer la ceniza hasta que llega a la colilla. Lo veo y apreci, con cuan importancia le dedica a su cigarro.

Ya mi abuela es octogenaria y me hago una pregunto , que será de mi, el día que ella parte a una vida eterna.



lunes, 9 de julio de 2012

DON PABLO M.Y SU BURRO VICENTE





Cuando a don Pablo M. Le robaron su burro, en una pensó, que se le llevaron al camal de burros, a Huaychulo. En verdad fue así. Cuando todos los burros se alistaban para ser decapitados, Don Pablo, llego a divisar que en la multitud de acémilas, se encontraba su burro Vicente, cuando inicio su batalla por recuperar al amigo entrañable. Pues los trabajadores le dijeron que está loco y viejo. Pues al escuchar a esos maldecidos, y sintiéndose ofendido, se fue a la comisaria de la Provincia de concepción. El policía en cumplimiento de su deber lo acompaño hacia el camal.

Los trabajadores y el administrador negaron que el burro esta dentro del camal. Don Pablo insistía que si está, Su borriquito.

_Mi burro esta a dentro, jefe._ expreso don Pablo.

_ ¿Pero como sabes que tu burro se encuentra ahí?_ le pregunta el policía.

_ Tú también no me cree, jefe._ le increpó, don pablo al policía._ bien, le voy a llamar a mi burro. Y veras que mi burro va responder.

Así fue, Don Pablo llamo a su borriquito: “¡Vicente, Vicente!” pues el burro al escuchar la voz de su amo, empezó a rebuznar: “vez señor, mi burro está respondiendo” le dijo al policía. El policía ordeno ingresar , donde se encontraban los animales.

_¿ Y cuál es tu burro?_ Pregunto el policía._¿ y cómo se que es tuyo?

_ este burro es inteligente. ¡Vicente, Vicente!_ Volvió a llamar. Su burro se acerco donde se encontraba su amo y el policía.

_Pero ello no me asegura que es tu burro,_ le dijo a Don Pablo.

_No me crees, “ tombo burro” . Este burro, no es como todos creemos, él sabe saludar y veras. A ver ¡saluda a tu amo, Vicente! _ Y el burro alzo la pata derecha.












MI ABUELA TEODORA Y DON PABLO M






Cuando Don Pablo, venía a casa a visitar a mi abuela Teodora. Ella le consultaba como si fuera un médico.


_ ¿Don Pablo, dime, a ver cuanto más de vida tengo?_ Preguntaba mi abuela


Y Don Pablo respondía.


_ Tienes una larga vida. No pasas de este mes.